Romina Parquet
Una fuerza de liderazgo única

Romina Parquet, nace el 25 de junio del año 1979, en Argentina, en el hogar de una familia muy trabajadora donde para sus padres es sumamente importante ofrecerles la mejor educación a sus hijos dentro de sus posibilidades, enseñándoles el amor al trabajo y la responsabilidad, su padre era un taxista argentino y su madre italiana trabajaba como almacenista de calzado, su familia estaba compuesta por 5 integrantes, sus padres y sus hermanos betina y pablo ambos mayores que ella, pero todos unidos entre sí, ya que en su hogar se fomenta la unión y solidaridad entre la familia.

Romina Parquet, en su infancia fue muy feliz con su familia, desde este momento comienza a dar muestras de su personalidad independiente y de líder, estudia primaria en un colegio del estado, donde hizo amistad con 3 chicas Laura, Nati y Eli, sus amigas de toda la vida, aun en la actualidad siguen siendo sus mejores amigas y han participado en los sucesos más importantes de la vida de Romina Parquet apoyándola incondicionalmente con amor.

Desde la adolescencia tuvo una visión de empresaria, donde sabía que era lo que quería ser en el futuro, se formó académicamente para aprender el idioma inglés, además tomo cursos de italiano, convirtiéndose en una persona multilingüe que desde su infancia tenía una visión futurista de ser una empresaria, donde se nota su fuerte personalidad y rasgos de liderazgo, es una chica clara y honesta.

Romina Parquet, plantea su deseo de ingresar a una educación privada, donde ella escoge el colegio donde estudiara, donde aprende a usar las herramientas que necesita de formación para ser una empresaria y líder exitosa, a los 16 años toma la drástica decisión de dejar sus estudios diurnos y enfocarse en su vida laboral, sin dejar a un lado sus estudios opta por la preparación académica nocturna.

trabajar como secretaria, dos años después cambia su empleo y entra a laborar en una multinacional, donde desarrollo al máximo sus habilidades y destrezas, además de su sabio potencial, emprende un corto camino en el mundo del comercio exterior donde actualmente es una de las principales líderes del sector.

 

Romina Natalia Parquet

ha enfrentado pruebas difíciles que la vida a puesto en su camino, pero con su personalidad y entusiasmo ha logrado salir adelante, sin dejar de luchar y afrontarlos con motivación, contando con el apoyo de sus seres queridos logra superar estos obstáculos de la vida y salir adelante con más fuerza que nunca, pero después la vida la premia con dos bellos hijos.

esta mujer ha aprendido de las dificultades que la vida ha puesto en su camino, favoreciendo su crecimiento personal y profesional manteniendo una actitud positiva con la guardia en alto ha aprendido a superar todas las dificultades, que se le han presentado, haciéndola más fuerte y fortaleciendo su carácter, sin dejar a un lado sus valores familiares se posiciona en el mercado del comercio exterior como una líder.

Romina Parquet, se ha destacado por su carácter y tenacidad, donde su familia es lo más importante de su vida y se ha enfocado en trabajar y en formar a su familia, haciéndola una empresaria de éxito, sin embargo, hay que acotar que la vida le ha colocado en su camino pruebas difíciles, que ha superado con ayuda y apoyo de sus seres queridos.

Romina Parquet, se ha destacado en su trabajo, por su forma de ser donde la responsabilidad y la atención de calidad, la ha catapultado al éxito, sin embargo, para ella el proyecto de vida más importante es su familia, sus hijos, su pareja padres y hermanos, los que han sido su fuente de inspiración para salir delante de los problemas y dificultades por los que ha pasado, contando siempre con el apoyo de sus familiares y amigos.

Su éxito se basa en su carácter, personalidad y templanza, su fortaleza ha sido fundamental para lograr superar las infortunios que la vida le ha presentado, ella ha sido foco de polémica, pero gracias a su temperamento y forma de ver la vida ha hecho caso omiso a esas polémicas y se ha enfocado en salir adelante contando con el apoyo familiar incondicional.